Presentacion

Estimados colegas el presente blog tiene como finalidad proveer de recursos diversos para trabajar con niños del nivel primario sobre el tema de La Provincia de Ilo.
Espero que sea de utilidad.

martes, 8 de octubre de 2013

El chasqui Apurayllia
 Muchos ex alumnos de la I.E. Mercedes Cabello de Carboneras se acordaran de la enorme peña que se encuentra en medio de la cancha deportiva de ese colegio, pero tal vez no se acuerdan de la historia que enmarca dicha peña.
En la época de los incas había un muchacho chasqui llamado Apurayllia que en quechua significa “velozmente”. Era el más valiente, intrépido y veloz mensajero que tenía el Imperio del Tahuantinsuyo, su fama era bastante conocida y por ello el Inca Pachacutec lo considero parte de su corte. Pero Apurayllia tenía un corazón humilde y por muchos títulos nobiliarios que el Inca podía ofrecerle, el solo quería seguir llevando una vida aventurera como chasqui, pues le gustaba realizar mucho esa labor.
En cierta ocasión el inca Pachacutec ofreció a su hija Chinkay como futura esposa, pero Apurayllia, no la quería, él amaba recorrer los caminos del imperio y con ello la libertad de su espíritu aventurero. Al rechazar el ofrecimiento del Inca, este se sintió muy ofendido y mando tomar prisionero a Apurayllia, este al saber de la noticia, escapó hacia la costa y corrió tan ligero como un venado, pero los soldados del inca eran muchos y estaban próximos a capturarlo. Cansado de correr Apurayllia se arrodillo y pidió al Dios Sol que lo ayudara y este le respondió:
 - Ves aquella peña que está allí. Hay una puerta mágica dentro de  ella, pero si entras jamás podrás volver a salir.
Al sentir que los soldados del Inca estaban muy cerca, Apuraylia decidió ingresar a la peña y de esta forma liberarse de la ira del Inca.
Ya prisionero en la peña  Apurayllia suplico al Dios Sol que lo liberara, pero este no quería hacerlo. Tanta fue la súplica del muchacho que finalmente el Dios Inti se apiado de él y le dijo:
- Solo podrás salir de ella de vez en cuando y trata que nadie te vea.
Es así que cada vez que por allí pasaba un chasqui Apurayllia salía de la peña para animarlo a que llegue a su destino o al Tambo más cercano y cuando el chasqui se detenía para ver quién era solo veía a la enorme peña. Al transcurrir los años todos los chasquis que pasaban por allí daban reverencia a la peña pues se corrió la noticia que allí se encontraba el mejor chasqui que el imperio podía tener y Apuraylia se emocionaba cada vez que veía a un hermano chasqui aparecer por el camino y le transmitía la fuerza y dedicación por aquel oficio.
En la actualidad cuando se van a hacer competencias de atletismo en aquella cancha de la Institución Educativa  muchos atletas sienten que son motivados por una voz que sale de la peña ¿Acaso será el veloz Apurayllia?

Autora: Azucena Tejada Rivera

viernes, 13 de julio de 2012

Producción personal

El Lobito Lorenzo

Cultura Chiribaya

La cultura Chiribaya apareció en Ilo y Moquegua alrededor de 1000 D.C, compartiendo los valles pacíficamente con gente de la cultura Tumilaca. Las miniaturas de una variedad de balsas y embarcaciones señalan la importancia del mar para esta sociedad, la población Chiribaya creció pescando y recolectando mariscos en la costa. Se pueden apreciar los aparejos de pesca muy similares a los que se siguen usando hoy en día. La agricultura también era un aspecto básico de la economí­a. El maí­z, el camote y la yuca eran consumidos en gran cantidad. La variedad de frutas incluí­a la lúcuma, la guayaba, y el pacae. Como en toda sociedad andina, la coca tení­a un importante lugar en la vida ritual de estos hombres. Bolsas y telas envolviendo ofrendas de coca se incluí­an en todos los entierros. Los estudios han demostrado que criaban una llama que tení­a el pelo más largo y más fino que la de la mejor alpaca de hoy en día. Los textiles de esta cultura son de lana de camélido, de finura, técnica y estilo exquisitos, son tan complejos y finos que aun hoy en día es difi­cil duplicarlos. Tiñeron las fibras con colores y vegetales, sobre todo con la tinta roja que se hace de los insectos llamados cochinilla y que viven en las tunas. Textiles que se usaban para envolver coca y otros artí­culos pequeros, fueron tejidos en telares simples. Otros tejidos fueron hechos con una técnica parecida al trenzado. La cerámica es bastante singular, con decoración geométrica que esconde un significado desentrañable. Estas piezas tienen entre 700 y 900 años. Su preservación notable es gracias a la práctica de los Chiribayas de enterrar a sus difuntos con textiles en tumbas selladas, donde el suelo salado de la costa y la falta de lluvias, los protegieron de la descomposición. Este museo alcanza singularidad en la presentación de las momias. Adultos y niños están acompañados de ofrendas y vestimentas. También están las momias de los perros que ayudaban en el cuidado de las llamas y que recibieron especiales atenciones a su muerte. La exhibición de momias significa un reto especial; el Algarrobal, fue uno de los primeros en usar fibra óptica para iluminar las momias e impedir el deterioro que causa la iluminación artificial.

Cultura Chiribaya


Queridos peques ileños aqui tienen mas información sobre nuestra Cultura Chiribaya.